

DARYL DIXON
𓊈 Cʀᴏssʙᴏᴡᴋɪɴɢ 𓊉

YOUNG! AU

STRONG


PURE


¡AVISO!
Este apartado puede ser modificado en cualquier momento para agregar o eliminar contenido.
Asimismo me gustaría decir que el Modern!Au
de Daryl no va ligado a este Au, con lo que no
es de extrañar si no mantienen relación alguna.


DATOS
BÁSICOS
INFANCIA
&
NIÑEZ
Nombre: Daryl
Apellido: Dixon
Edad: 19 años
Ocupación: Universitario
Rama: Ingeniería y arquitectura
Reside en: Georgia
Orientación: Bisexual
Aficiones: Las motos, jugar a videojuegos, salir a despejarse, tomarse fotos...

Nacido en el seno de una familia de clase media-baja, Daryl creció en una pequeña casa en el estado de Georgia.
Su familia, compuesta de una madre enferma, un padre alcohólico y un hermano que apenas se preocupaba de él hicieron del niño un joven perspicaz y solitario que detestaba cada vez más su forma de vida.
La infancia del pequeño no fue demasiado resaltante. Nada que contar excepto la de veces que tuvo que presenciar la violencia de género hacia su madre por parte de la figura paterna.
Pese a ello, la mujer adoraba a sus hijos y procuraba que la agresividad de Will Dixon (su padre) no llegase a tocar a estos.
Por raro que pareciese, lo consiguió. Era digno de admiración, y no sólo eso, Angela (su madre -HC-) Dixon se encargaba perfectamente del cuidado de ambos.
No les faltaba ropa, higiene, libros para el colegio y mucho menos el plato en la mesa, y eso que la situación económica ni mucho menos era para tirar cohetes, más con un marido que lo único que sabía hacer era gastar el poco dinero que tenían en vino barato.
Para el más menudo, ella era fundamental en su vida.
Su madre lo trataba como su ojito derecho hasta que un día falleció a causa de un incendio.
Fue entonces cuando su padre comenzó a abusar -aún más- de él y pasó de ser un crío introvertido a uno mucho más cerrado si cabía, reacio al contacto físico y por si fuese poco, con cero empatía.
Se sentía desgraciado y honestamente, no creía que nadie lo fuese más que él, por ende no sentía lástima o apego por nadie, fuese todo lo fea que pudiese ser la situación del otrx.
Con las palizas del cinturón de cuero en mano de su padre, también llegaron los llantos y un estado anímico deplorable. Cabe recalcar que Daryl no tardó en volverse frágil. ''Un llorica'', como tantas veces lo denominaba su hermano Merle.
Sin embargo y contra todo pronóstico, Daryl fue ingeniándoselas para pasar tiempo fuera de casa a lo largo de los años.
Al principio sí, quizá tampoco le venía del todo bien dejarse influenciar por Merle, quien no hizo más que meterlo de cabeza en el mundillo del alcohol y las drogas, pero al menos así fue adquiriendo sabiduría callejera y maña en algunos ámbitos que él se las apañaba para volver a su favor.
Un día, a la edad de 16 años, Daryl entró en casa tras una discusión que, por desgracia llegó a mayores, magullado y con el costado vendado; Venía del hospital.
Tres costillas rotas, le dijo el médico que tenía, y así se lo hizo saber a su padre, con el informe del doctor en la mano.
Principalmente decidió contarlo para no ser interrogado hasta la saciedad.
La reacción de su progenitor fue en cambio, un alarde de crueldad.
Primero apartó el trozo de papel en el que venía por escrito el informe del médico que lo había atendido, después se levantó y golpeó con fuerza el rostro del herido, haciéndolo caer al suelo.
Will no tardó en echarle en cara que había pasado una noche en el calabozo, dato que el ojiazul no sabía que su padre conocía.
Pensándolo, era normal ya que en aquel barrio todo se sabía pronto, pero en ese momento Daryl estalló. Esta vez se levantó y devolvió el revés.
Quizá se debiese a que él fue encerrado aquella noche por negarse a robar, como proponían los amigos de Merle. Verse débil, vendado y por supuesto, cansado tras una noche en una fría celda ante aquel hijo de puta crispó sus nervios definitivamente, el caso es que no quedó en eso la discusión entre padre e hijo, sino que el mayor opacó la ira ajena a base de golpes, patadas en el estómago y algún que otro puñetazo con mucha más fuerza de la que empleaba habitualmente.
No pudieron faltar los insultos y el escupitajo final, desde luego era su modus operandi.
Finalmente Daryl terminó en el suelo, con los ojos llorosos y mucho más dolorido de lo que ya venía.
Cuando por fin pudo levantarse a la mañana siguiente con los primeros rayos de luz, Daryl creyó conveniente darse una ducha lo primero.
Las manos de ese desgraciado eran peor que mierda para él, además parecía haberse marchado, y Merle no se encontraba tampoco en la vivienda común por lo que pudo relajarse una vez pasó un tiempo bajo el agua.
No podía importarle menos lo que ese cerdo pensase, sin embargo imaginar a su hermano en la madrugada haciendo eses para esquivar su cuerpo inerte en el suelo tras la paliza y así poder pasar, sin siquiera ayudarle a reincorporarse, sí consiguió que rompiese a llorar en silencio, camuflando sus lágrimas con las gotas de agua que caían desde arriba.
''Tengo que salir de aquí. Como sea''
Aquel pensamiento marcó un antes y un después en su vida.
Y es que tras mirarse aún desnudo en el espejo empañado y vislumbrar las múltiples cicatrices y moretones que cubrían su cuerpo... se hartó.
Era duro, pero se daba vergüenza a sí mismo. Tanto él, como su estilo de vida.
Pensó que no quería terminar como su padre, o como su difunta madre.
A partir de entonces las cosas fueron cambiando para Daryl.
Lentamente, muy lentamente, pero su vida empezó a mejorar; Consiguió un trabajo como soldador en el taller de su amigo Tyreese, se alquiló un pequeño piso en Atlanta y comenzó a ahorrar.
En dos años había juntado el dinero suficiente como para poder pagarse lo que siempre había sido el sueño de su madre: Ir a la universidad.


ADOLESCENCIA
UNIVERSIDAD
Su primer día de universidad fue caótico.
Ahora tenía que instalarse en el campus de ésta y sabía que sería emparejado con otros chavales, evidencia que lo ponía más que nervioso.
Le asignaron una habitación pequeña, pero impresionante para él, teniendo en cuenta las maltrechas estancias a las que estaba acostumbrado. Allí encontró a su primer compañero de habitación. Decía llamarse Rick, y para su sorpresa era muy amable. Le indicó dónde dejar su macuto, incluso le dio a escoger cama.
Daryl se extrañó un poco... ¿Por qué había una tercera cama? Pronto lo comprobaría, ya que un profesor irrumpió en escena para presentar a ambos a su tercer y último compañero de habitación: Negan.
Ya de por sí la expresión que mostraba este chico no le gustó demasiado al más joven.
Le recordaba a uno de esos tipos egocéntricos con los que había tenido la mala pata de cruzarse en más de una ocasión.
Pareciese que Rick tampoco estaba muy contento de que metiesen en el mismo habitáculo a dicho varón, pues frunció el ceño con solo verle.
Más tarde descubriría que la molestia que le provocaba Negan se debía a conflictos pasados entre sus compañeros, pero por el momento y aunque la presentación de éste fue incómoda, lo dejó pasar sin tomarle demasiada importancia.
Él se lo ha currado para estar allí, no para hacer amigos, tampoco le interesa... O eso cree en principio.
Con el paso del tiempo, la relación de Daryl y Rick se fortalece.
Se llevan bien, se entienden y hasta se atrevería a decir que es la primera persona en su vida que lo trata como igual. Y eso que las prendas de vestir que usa el ojiazul hablan por sí solas, delatando que el Grimes pertenece a un estatus mucho mayor que el suyo.
Daryl valora muchísimo el ímpetu que pone Rick en ayudarle a estudiar ya que, aceptemos las cosas, al principio a Daryl le resulta un calvario tratar de realizar los ejercicios que le mandan.
Finalmente se vuelven inseparables, justo el caso contrario que con Negan, con el que tienen más de un roce que ellos deciden pasar por alto por tal de no enfrentarse y causar problemas.
Es cierto que Daryl planta cara a veces a este, cuando esconde algo suyo o de su amigo, cuando les vacila abiertamente con su pandilla detrás... Pero Rick siempre logra apaciguarlo de modo que previene una posible expulsión.
Un día, en el taller de su amigo Tyreese en el que Daryl trabaja para pagarse algunos ''lujos'', como él denomina la ropa y demás gastos necesarios, éste le informa de que les corre prisa un encargo. Van apurados, y deben entregarlo para la mañana siguiente.
Daryl, entregado, decide quedarse toda la noche trabajando, no sin antes llamar a Rick para informar de su ausencia.
Se hace de mañana. Los rayos de sol iluminan la estresante ciudad, y Daryl para su desgracia cayó dormido en la mesa de trabajo. ¡Joder!
Por suerte, consiguió terminar el encargo y eso le alivia pero su primera clase está a punto de comenzar y si no se da prisa llegará tarde.
Lo primero que hizo fue dejar una nota a Ty.
''Terminado. Espero que esté bien, tío'' es lo que dice la misma.
Sin más dilación, Daryl pilla su moto y se dispone a llegar a toda velocidad a la primera clase del día. Obviamente no le da tiempo a darse una ducha, por lo que pese a que su ropa está manchada por algunas zonas de grasa, decide arriesgarse a ver si consigue su objetivo. De todos modos no cree oler mal, y tampoco está demasiado sucio.
Tras minutos de angustia entre vehículos apresurados por llegar a su destino...
Increíble, lo consiguió.
Rick le mira con complicidad cuando entra por la puerta, como quien dice ''¡Bien, hermano!''... No obstante, parece ser el único. Es imposible no sentir las miradas de desprecio en su nuca por parte de sus compañeros, en especial de los que siempre acompañan a Negan sin embargo no ocurre lo más mínimo ya que la supervisora de la asignatura está presente entonces así que solo ocupa su asiento al lado de Rick esperando a que la clase de comienzo.
Llega el descanso.
Esos mismos alumnos aprovechan para burlarse de ''las pintas'' de Daryl.
No se esfuerzan en ocultarlo y pese a que este trata de tener paciencia, termina por responder que le dejen en paz con el ceño fruncido y con el tono de voz en alto, lo que ocasiona que amenacen con golpearle.
Rick en esta ocasión no hace por detener a Daryl, si no que opta por defenderle frente al séquito de Negan, quien allí presente y a sabiendas de que la situación sin duda iría a más, se levanta considerablemente molesto.
La respuesta a la ferviente amenaza del azabache resultó en un simple ''no tenemos por qué obedecerte'' por parte de los demás chavales, que más tarde volverían a intentar achantar a Daryl y Rick.
En ese momento Daryl quiso hacer un intento por zanjar el tema y les enseñó el dedo a modo de ''pasamos de vosotros'', en cambio, el gesto cayó mal a aquella pandilla, por lo que se lanzaron directamente a arremeter contra ellos. O al menos intentarlo, ya que nuestro prota propinaría un puñetazo en el rostro del cabecilla para hacerlo retroceder.
Como no podía ser de otro modo no iban a dejar que el enfrentamiento terminase con eso.
Rápidamente cuatro de los muchachos forcejearon para agarra por los hombros a Daryl y Rick con la intención de que fuesen blancos fáciles una vez que el que recibió el puñetazo estuviese dispuesto a devolvérselo, sin embargo y para sorpresa de los dos afligidos, Negan intervino con una velocidad pasmosa, evitando a base de golpes el posible ataque.
Una vez quedaron libres, los tres se ensalzaron en contra de aquellos tipos.
No podía decirse que nadie ganara o perdiese, todos se llevaron algún doloroso revés.
Finalmente la tutora del grupo detuvo aquel incidente con ayuda de otros dos profesores que la acompañaban.
Por supuesto esta pelea no caería en el olvido fácilmente, así que optaron por castigar a los implicados. Expulsarlos sería demasiado, teniendo en cuenta el número de alumnos que habían participado en aquel desastre.
Tuvieron suerte, Rick era un alumno modelo y gracias a su declaración, Daryl y Negan pudieron librarse además de tarea extra, pero eso no quitaba que mereciesen un escarmiento como todos los demás.
A los chicos que iniciaron el conflicto los ordenaron a limpiar los baños de su edificio.
A Rick, Negan y Daryl no obstante les asignaron la limpieza de la biblioteca, además del orden de los libros del lugar
La bibliotecaria era una maldita maniática del silencio.
Vale, joder, tampoco vamos a insultar a la mujer por tomarse en serio su trabajo, pero en el caso de los tres surgió el mismo pensamiento ''¡Menudo coñazo!'', claro, también era normal tras saludarla educadamente y recibir solo un ''¡Shhh!'' de su parte...
Suerte que no tardó en conducirlos a la sección de la que se harían cargo.
Al menos no tendría que escucharla mandarles callar todo el tiempo.
Aquel día, al salir de la biblioteca algo entre los tres muchachos se tornaría diferente.
En contraste con sus antiguos días de universidad en los que solo se miraban para chincharse o declararse la guerra de manera velada, ahora se les podía ver riendo juntos. Casi como si hubiesen olvidado lo malo.
Entonces escucharon unas voces que se les hacían familiares. Efectivamente, se trataba de los amigos de Negan, que también habían terminado su labor al parecer.
Se dirigieron únicamente al moreno, obviando la presencia de Rick y Daryl por completo.
Quisieron enterrar el hacha de guerra, y qué mejor modo de hacerlo que invitarle a una gran fiesta que darían próximamente.
Pensaron que aceptaría de manera inminente.
Daryl y Rick también. Incluso comenzaron a andar algo decepcionados en dirección contraria al grupito aunque, el propio Neg los detuvo sorpresivamente.
Pasó sus brazos por detrás de cada uno de los chicos e hizo un gesto que quedó muy marcado para sus amigos.
Sí señor, esta vez fue él quien les enseñó el dedo además de una sonrisa burlona, apegándose a los menores por si al resto le quedaba alguna duda.
La expresión mezcla entre repulsión y rechazo de los otros fue notoria, mas no impidió que la sonrisa de Negan se ampliase.
Daryl seguía allí parado, mirando a Rick para copiar su reacción si es que había alguna válida. Él por sí sólo no sabía cómo tomar aquello pero para qué mentir,sí se sorprendió por la actitud que mostró su cercano.
No era muy dado a mantener contacto con nadie y esta costumbre hacía parecer algo frío a Daryl pero si Rick había conseguido hacerlo, Negan lo estaba empezando a hacer también; exponer su lado amable.
A partir de este último incidente, los tres se dedicaron a invertir el tiempo en la habitación común para hablar más, conocerse... Hasta en los descansos se juntaban las sillas para hablar entre ellos.
¿Lo más sorprendente? ¡No tardaron en empezar a salir de copas juntos los fines de semana!
¡Maldición, hasta descubrieron el gusto de las motos de los contrarios! (Aunque a Rick le gustaba más que uno de los dos lo llevase, todo sea dicho(?))
Similitudes que tenían entre sí y, por qué no decirlo, también sus diferencias sumadas a los conocimientos que iban adquiriendo sobre los otros, terminaron por hacerlos inseparables.
Entonces comenzó a ampliarse su mundo, a brillar con luz propia su sueño adolescente.


